![]() ![]() Entrevista a Ernest RuizPor Fernando Cabedo Bosquet, 10-dic-04Ernest Ruíz, creador de una de las páginas web más importantes en castellano, www.audionirvana.com, nos proporciona unas breves reseñas biográficas para introducir la entrevista:
Después de conocer un poco más acerca de Ernest Ruíz, transcribo la entrevista que fue la excusa perfecta para intercambiar opiniones y permitirme, lamentablemente de forma fugaz, saludarle y hablar en persona con él. Aprovecho para manifestar mi enorme gratitud por la amabilidad, y posiblemente paciencia, demostrada por Ernest en participar y responder a mis preguntas. REALIDAD SONORASe habla de realidad sonora en un sistema de reproducción musical cuando consigue revivir en toda su plenitud la magia del directo, es decir, lograr recrear en un entorno doméstico la música en vivo. En definitiva, alcanzar la verdadera fidelidad. (Ernest Ruíz) Yo diría que la alta fidelidad puede llegar a ser la actividad más frustrante de todos pues llegar a revivir la magia del directo es casi imposible. Por eso digo que a veces me gustaría poder comprar un cuarteto de cuerda en lugar de un equipo hi-fi. Jajaja, si encuentro un cuarteto de cuerda a buen precio te aviso. Como característica general de los humanos podríamos definir el deseo que tenemos de complicarnos la vida planteándonos metas insalvables, soñar con lo inalcanzable cuando creo que todo sería más fácil si simplificásemos nuestros objetivos en esta vida. Pienso efectivamente que marcarse como propósito configurar un sistema de reproducción que nos permita alcanzar la verdadera fidelidad es utópico y, espero, que nunca se logre puesto que en mi parecer dañaría a la música acabando con su magia. ¿Para qué asistir a conciertos si podemos disponer en nuestros hogares de una realidad musical virtual? (ER) Dices “marcarse como propósito configurar un sistema de reproducción que nos permita alcanzar la verdadera fidelidad es utópico.” Probablemente todos en el fondo pensemos así pues después de pruebas y más pruebas a la conclusión que llegas es esa. En efecto. No obstante, algunos aficionados tienen la fortuna de haber alcanzado cuando menos la verdadera felicidad porque consideran que su equipo reproducen maravillosamente la música. ¿Es autosugestión, autoengaño, conformismo, paz espiritual? (ER) No sé lo que es. Igual es un conjunto de estos elementos. De todos modos lo que sí pienso y digo es que si uno esta contento con su equipo, pues todos contentos. Lo importante es disfrutar de la música. Para intentar definir y analizar la realidad sonora, estudiaremos primero cómo funciona la percepción musical de las personas, para, posteriormente, pasar a escudriñar cada uno de los aspectos que intervienen en una audición en directo: acústica, instrumentos e intérpretes, finalizando por vislumbrar si los actuales sistemas de grabación y reproducción musical son capaces o no de alcanzar la verdadera fidelidad. Percepción musicalCuando leo comentarios de aficionados apostillando que tal combinación de electrónicas y cajas acústicas es la que más se acerca a la magia de la música en vivo, es decir, al realismo sonoro o a la verdadera fidelidad, frunzo el ceño. Pienso que cada persona posee una percepción de realidad sonora propia que puede modelarse y perfeccionarse a medida que se adquieren experiencias en audiciones en directo y que puede coincidir plenamente o en parte con la de otra gente pero ser total o parcialmente opuesta a la de otros. (ER) Cierto. Cada uno es como es y cada quien es cada cual. Lo que a mi puede gustarme, puede horrorizar a otro. Es igualmente cierto que el oído puede ser educado con el tiempo. Lo que has dicho es totalmente cierto pero de tan obvio parece mentira que sea necesario recordarlo pues muchos aficionados incurren en el fanatismo al defender sus preferencias sin comprender cuando no criticar ferozmente a aquellos que no opinan como ellos. (ER) Ah! Esa es la actitud humana por excelencia. Cuando me preguntan a través de mi web o correo “que equipo me compro” me resisto a dar marcas y siempre digo que lo que indico son sólo mis opiniones ya que al final la persona que va a decidir y por lo tanto padecer o disfrutar un sistema va a ser ese usuario...Y ahí yo no quiero tener nada que ver. La audición es tan personal... Tu actuación es la más correcta y objetiva. Sin embargo seguro que muchos de los aficionados a los que les das está respuesta no les satisfaga en absoluto y, es más, seguro que la encontrarán “facilona”, de guión aprendido como los famosos que firman dedicatorias poniendo siempre la misma frase. Estos aficionados quieren que se les configure el sistema, que se les dé marcas, modelos, precios, dónde comprarlo, etc. y si no se les da esta información lo critican. Pero lo peor es que cuando se les da toda esta información y por cualquier circunstancia el resultado no es el esperado, las críticas son más furibundas y ya puedes repetir que sólo era tu opinión y quién tiene que tomar la decisión es ellos. Ciertamente, esto de la hi-fi es un mundo de locos... (ER) Prefiero que los aficionados piensen que tengo la respuesta preparada a que me digan que recomiendo esto o aquello. Prefiero darles opiniones generales para que ellos busquen más información y de esta manera aprendan más. Si no, yo actuaría como un filtro y no dejaría que estos aficionados pudieran ver todo lo que hay en el mercado con verdadera amplitud de miras. Creo que, efectivamente, lo fácil es un “dámelo todo hecho y listos” pero a la larga eso trae descontento y yo no quiero tener nada que ver con eso. Volviendo a la percepción subjetiva de la realidad sonora, una opinión, ésta, que adquiere firmeza después de leer las palabras de Diana Deutsch1, Catedrática de Sicología de la Universidad de California, San Diego, que ha desarrollado un ensayo en el que se plantea y analiza la paradoja de Tritón demostrando como esta paradoja confirma la diferente percepción musical y su relación con los sonidos a los que se ha estado expuesto en la niñez, de tal forma que la gama de tonos del habla de una persona está relacionada estadísticamente con la manera en que se percibe la paradoja de Tritón de una forma muy pronunciada. A través de esta paradoja, se ha comprobado como al someter a personas de diferentes países a la escucha de determinados modelos sonoros y preguntarles si éstos suben o bajan, las respuestas de un estadounidense, por ejemplo, eran contrarias al de un residente en el Sur de Inglaterra. Con esta paradoja parece que encontramos sentido a los marchamos de “sonido inglés” o “sonido americano”. Para Diana Deutsch existen diferentes percepciones musicales en función, primero, de la zona geográfica a la que pertenezcan las personas debido no sólo a la temprana exposición a la música sino también por los modelos tonales del habla que ha escuchado desde su niñez y asimilándonos como propios, de tal forma que ocurre una conexión muy importante entre el flujo melódico del habla que se percibe (que se corresponde con la gama de tonos empleada en el habla) y el tipo de música que realmente gusta y que explica, por ejemplo, las diferencias entre la música occidental, métrica y racional, con el resto de músicas donde la melodía y la improvisación son más relevantes. Y en segundo lugar, el echo que las neuronas que se encargan de procesar la música sean diferentes a las que localizan de dónde proviene unido a la distinta representación del habla en el cerebro de los diestros (izquierda mayoritariamente) respecto a los zurdos (la ubicación puede variar) se cristaliza en que no todo el mundo tiene una percepción musical idéntica cuando las notas tienen un espaciado diferente. Según Diana Deutsch, un persona no oye los dos canales que están sonando en los dos altavoces, sino que reorganiza perceptualmente los sonidos pareciéndole que los agudos vienen de un canal y los graves del otro. Lo más extraño es que los diestros tienden a oír los agudos en la derecha y los graves en la izquierda sin importar su ubicación respecto a los altavoces y, en cambio, los zurdos no los escuchan de esa forma; por tanto existen diferencias en la percepción de la música, al menos donde actúa el espacio, y que se correlaciona estadísticamente con la dexteridad. (ER) Dios!! ... Jesucristo, La Virgen y El Espíritu Santo. Pues sí, cuando vi la entrevista que Eduard Punset le hizo a Diana Deutsch en el programa Redes me quedé un poco traspuesto. También influyó la hora de emisión, pero hasta que no encontré la trascripción y pude leerla varias veces no acabé de entender completamente sus palabras. En ella Diana sometió a Punset al test de los sonidos y el pobre no acertó ni uno, mejor dicho, escuchó todo lo contrario que Diana (yo coincidí en algunos con ella y no me crié en el Sur de Inglaterra, curioso ¿no?). Dejando de lado la posible guasa entre diestros y zurdos, es evidente que su estudio ejemplifica claramente la existencia de múltiples percepciones sonoras lo cual me sirve para desmitificar la existencia de una realidad musical universal. (ER) Tantos oídos, tantas percepciones. Quizás en algunos casos se puede llegar a coincidir, pero con oídos entrenados. Pongo como ejemplo las audiciones con descerebrados como nosotros y a veces (fíjate, a veces!) se coincide. Supongo que el entrenamiento es posible para que con experiencia se puedan ver cosas similares... pero sí ... al final continuará habiendo muchos oídos y percepciones diferentes. Sí, a veces se coincide. Pero la sugestión que puede ejercer las opiniones del resto de los presentes juega malas pasada. También hay que tener en cuenta el carácter de cada uno: querer pertenecer a un grupo conlleva según los casos a claudicar sobre determinados pareceres o dejarse llevar por la corriente del grupo. Por cierto, ¿has probado por curiosidad por donde te suenan los agudos y los graves? (ER) Si retómanos el tema de que lo que debemos hacer es tener el máximo de información y aprender tanto como podamos, como decíamos al hablar de configurar o recomendar equipos yo creo que la sugestión del grupo debería ser menos pues cada cual tiene entonces unos parámetros definidos de forma clara y sabe a que atenerse. Es sencillamente tener opinión propia. ¿Que cuesta tiempo y esfuerzo? Pues claro, pero que le vamos a hacer. No he probado el ultimo punto, pero en cuanto pueda me pongo. Un claro ejemplo de cómo se plasma esta teoría sobre la percepción sonora de diestros y zurdos es en la ubicación de los instrumentos de una orquesta colocándose aquellos con un registro más agudo a la derecha y los más graves a la izquierda: los primeros violines están a la derecha de los segundos que están a la derecha de los terceros; la trompeta a la derecha del trombón y éste a la derecha de la tuba; etc. permitiendo que entre los músicos puedan escucharse mejor y lograr una mejor interpretación. Sin embargo, esta colocación de izquierda a derecha de los instrumentos es la inversa desde el punto de vista de los espectadores siendo, por consiguiente, la peor para su percepción sonora. ¿Entonces el concepto que un oyente pueda tener de la realidad sonora basado en audiciones en directo puede estar adulterado ya que no se corresponde al modelo natural de percepción del sonido: agudos en la derecha y graves a la izquierda (por regla general y teniendo en cuenta que los zurdos son una minoría)? En conclusión tenemos que la percepción musical de las personas depende de su zona geográfica en la cual estuvieron en contacto desde su niñez a un tipo o patrón musical determinado y a una gama tonal del habla específica, y de si son diestros o zurdos. Pues si a todo esto añadimos que ciertamente no todos percibimos el sonido de la misma manera ya que está demostrado que existen personas capaces o no de percibir unas determinadas frecuencias o que pueden tener leves deficiencias auditivas, y que, quizás derivado de esto, existan personas con predilección por un instrumento o vocalista en concretos y que, al mismo tiempo, sientan cierta animadversión sobre determinado instrumento o registros vocal, es evidente que establecer en qué consiste la realidad sonora como termino absoluto y general y cómo entenderla y alcanzarla se complica. (ER) Vaya, ¡el determinismo geográfico en la música! Yo soy geógrafo y muchas veces hablamos del concepto determinismo geográfico para indicar comportamientos o pautas sociales que vienen marcadas por la localización geográfica del individuo (donde ha nacido, que elementos y factores se dan en ese lugar, etc). El ejemplo más claro es entre países del norte y del sur cuando se dice que por ejemplo la gente esta más en la calle en el sur debido a factores climáticos. Pues ahora ya tienes un ejemplo más para comentarlo a tus alumnos. La música no puede considerarse como un lenguaje universal porque siempre ha tenido un carácter autóctono fijado a la gentes que la han interpretado con sus ritmos y tonos vitales e impregnándola de sus vivencias y sentimientos y convirtiéndola en expresión de su ser. Este proceso de identificación y de creación musical si es universal. La existencia de multitud de músicas denota sin duda la presencia de múltiples percepciones musicales. ¿Qué piensas sobre la afirmación de Diana Deutsch que los oyentes de un concierto está colocados de la peor forma en términos de percepción sonora? Claro, siempre que estés de acuerdo en esta afirmación. Si el subconsciente no me juega una mala pasada, creo que alguna vez he leído que hay aficionados que se colocan de espaldas a las cajas porque de esta forma el sonido mejora, en este caso concreto, es más adecuado decir que su percepción sonora es mejor. No sé, igual me lo he inventado... pero se leen y se ven tantas rarezas en esta afición que todo puede ser. (ER) Pues como no tengo toda la información no se que decirte. Lo ignoro por completo. El directo¿Qué condiciones debe cumplir una audición en directo para ser considerada panacea del realismo sonoro? Porque en más de una ocasión nos ha ocurrido que al asistir a un concierto lo que menos nos ha impactado es la calidad del sonido. Incluso, algunos aficionados, al realizar comparaciones, acaban por concluir que su equipo suena mucho mejor. Seguramente es debido a la pésima acústica del recinto escogido para el concierto; pero también habrán aficionados demasiado acostumbrados al sonido de su equipo de tal forma que todo lo demás le suena muy distinto llegando a afirmar que es peor. (ER) Es cierto que en algunas ocasiones algunos directos suenan mal (o al menos lo parece). Cuando menos pueden sonar desagradables a ciertos oídos entrenados. Pero también es cierto como se indicaba en el primer párrafo sobre percepción musical que ésta percepción es muy diversa y que en ella convergen muchos factores. También puede deberse a que muchos aficionados les faltan las tablas del directo y estén demasiado acostumbrados al sonido de su equipo. De todas formas, dependiendo de la ubicación en la sala de conciertos, de su acústica, de si son o no amplificados los instrumentos y de otros factores, es compresible que a veces la reproducción supera al original no porque la primera sea mejor sino simplemente porque el original ha sido desvirtuado. (ER) Por lo tanto.... No hay dos audiciones iguales. Ni tan sólo con el mismo equipo, sala, CD porque el factor final, el oyente, varia sus características día a día (estado de animo, predisposición a la audición, condicionantes físicos...) En efecto, pero hay aficionados que con sólo cinco minutos de audición les basta para descalificar un equipo o un componente y tomarse esta aseveración como cierta. No se plantean si se ha sometido al oportuno rodaje de los elementos, si las electrónicas están en fase, si se ha estudiado correctamente la sinergia, si se han seleccionado los cables más adecuados, si han estado funcionando previamente a la audición, la ubicación de los altavoces, tanto en la separación entre ellos y como respecto a las paredes, la determinación del punto de escucha más adecuado... Es cierto que tratándose de centros especializados se supone que todo esto ya se ha tenido en cuenta, pero seguro que en muchas ocasiones el cliente no les da oportunidad alguna para plantear una audición en condiciones: “Buenas tardes, quiero probar este lector, este ampli y estas cajas”. Y tiene que ser ya y sin admitir sugerencias sobre otra combinación. Si afirmamos que el sonido obtenido en directo depende de la acústica de la sala o auditorio, ¿a salas diferentes resultados distintos? ¿Se podría afirmar que un mismo instrumento interpretado en auditorios dispares puede sonar de diferente manera? ¿Es posible, por ejemplo, que un piano Steinway tenga una personalidad sonora distinta a la de un Yamaha? (ER) Y por lo tanto...la pregunta es ¿como suena realmente un Steinway? Es decir, cual es el sonido más “real”. ¿Existe? Y cómo es posible que puedan decirse que tal grabación o equipo o componente es mediocre porque el sonido de los platillos es demasiado metálico (lo raro sería que sonasen a madera, ¿pero si son metálicos a que rayos quieren que suene?), o se afirme que con tal lector de CD las notas del piano son más amarfiladas y, por tanto, la reproducción es más natural? (ER) Ahí encontramos de nuevo el aspecto perceptivo, cuando a alguien le parece y cree firmemente que las “las voces son demasiado agudas”, por ejemplo. Es muy probable que esa persona lo perciba así y quizás otra no. Por eso la elección de un equipo es tan personal y lo que gusta al individuo A puede no gustar al individuo B. Si no podemos definir cómo debe ser el sonido real de un instrumento ¿cómo podemos emitir juicios de valor sobre un determinado sistema o componente o grabación en función de cómo es reproducido? Pues aún así, hay gente capaz de hacerlo. (ER) Supongo que el entrenamiento, tanto en audiciones en directo como en vivo tienen su importancia. Personalmente considero que con el tiempo he llegado a tener un oído (y un cerebro) algo más entrenado que a veces me permite identificar sonidos o percibir cosas que a otros se les pasan de largo o a las que no prestan atención. No, no soy un golden ears... pero el hábito pule ciertos aspectos. ¿Cómo cuáles? (ER) Desde identificar instrumentos escondiditos en un rincón o apreciar sutilezas de la audición, etc. Esos detalles que quizás para algunos hacen que disfrutemos más al oír música y podamos dedicar más horas al tema. Es cierto que cada tipo de instrumentos (piano, violines, etc.) deben tener unos rasgos sónicos intrínsecos determinantes y definidores que deben ser iguales en todos ellos y que nos permite distinguir el sonido de un piano del de una gramola; pero también pueden tener otros rasgos significativamente distintos y únicos que les distinga unos de otros? ¿No debemos considerar también la maestría del intérprete como un factor concluyente en el resultado final? Cómo éste traduce la partitura y la manera de ejecutarla volcando su pasión, sus sentimientos, en definitiva, todo su ser sobre el instrumento, ¿no influye esto también en el resultado sonoro final? ¿También hay que tener en cuenta los gustos personales respecto a determinados instrumentos y su percepción sonora que cada persona tenga de ellos? (ER) Evidentemente los factores se multiplican y acaba siendo difícil o muy difícil establecer unos parámetros regulares. Aunque el objetivo debiera ser ese para intentar “regularizar” o definir el patrón sonoro de un instrumento dado. Pues, Ernest, para muchos aficionados definir estos parámetros es tan fácil como respirar. Y tanta destreza me desconcierta. Me deja fuera de juego. Leyendo comentarios de algunos aficionados definiendo el sonido de un sistema o componente me da la sensación de asistir a un concurso literario-poético encauzado en la búsqueda de la metáfora más evocadora. ¿Es para tanto? (ER) Supongo que todos intentamos llevar a cabo esa regulación o definición, ni que sea a nivel mental, de manera que cuando intentamos describir lo que oímos usamos esos términos extraños a que te refieres con la definición “literario-poético”. Alguna vez he reflexionado al escribir sobre las audiciones que hago sobre el lenguaje que uso y siempre llego a la conclusión que ni con esos términos, a veces tan floridos, puedo llegar a expresar lo que percibo. Quizás se trate precisamente de una incapacidad por transmitir las sensaciones que nos produce la música a nivel físico y psíquico (a mi me lo produce) mediante el uso de simples palabras o frases que no pueden abarcar por completo aquello que apreciamos. En efecto, los humanos anhelamos conocer lo desconocido y definir lo indefinible. Jajaja, ¡esto parece una charla de filosofía! Algunos aficionados ante tanta floritura como tú dices afirman de forma concluyente “que la música es música y ya está” ¡Qué sencillo que lo ven algunos! Si concluimos que una audición en directo memorable es aquella en que la unión de una interpretación artística sublime de los instrumentos interactuado éstos sónicamente con un entorno acústicamente favorable llega a conmovernos, ¿hemos logrado, entonces, alcanzar y comprender el realismo sonoro absoluto, el objetivo, o, en cambio éste es relativo, subjetivo? (ER) No me gusta el término absoluto en nada. Prefiero hablar de relativo pues define mejor lo que sucede en un momento dado en un lugar concreto. Ese caso es poco probable que vuelva a repetirse del mismo modo y por tanto hablar de absoluto no me parece correcto. Introducimos ahora un concepto como “subjetivo” que es fundamental y que para mi, todo y poder estar de acuerdo en que un violín debe sonar como un violín , etc. acaba marcándolo todo. Porque al final queda el individuo y su percepción particular y por lo tanto subjetiva. ¿Es eso malo? No, simplemente es así. Muy bien, totalmente de acuerdo. En los pocos meses que llevo intentando “sacarme el carné de audiófilo” he leído y escuchado tantas afirmaciones absolutistas que mi perplejidad aumentaba cada día. Pensaba que mi falta de experiencia en audiciones en directo me imposibilitaba conformar un criterio que me permitiese discernir una reproducción realista de otra que no lo fuese de manera objetiva y absoluta. Pero he aprendido que lo que manda es lo que mi cerebro perciba ahora y lo que sea capaz de aprender con el paso del tiempo. (ER) Dos puntos...primero el tema de lo absoluto y de lo real. Continuo diciendo que ni el más avezado audiófilo puede llegar a decir que un sistema es el más real y que en términos absolutos reproduce mejor la música. Si a caso deberá decir que en las circunstancias X es el que según su opinión le parece o lo percibe de una forma más satisfactoria y que es el que mejor le transmite las sensaciones musicales. Por eso, volvemos al tema, cada situación es un mundo. Segundo....”sobre el carné de audiófilo”. Mira, puedes hacer caso a las publicaciones especializadas, a los que oyen muchas cosas o los demás audiófilos... pero como al final estas tú, pues eso es lo que cuenta. Nadie da o quita el carné de audiófilo y por mucho que insistan nunca debes dejarte llevar por lo que digan los demás. La audición musical es algo muy personal y, todo y que podemos llegar a acordar como debe sonar un piano, cada una de ellas es un mundo. A veces nos amedrentamos al ir a una audición en una tienda, cuando nos apabullan con palabras y términos floridos o nos dicen que nuestro equipo no vale nada (a mi me lo han dicho decenas de veces y es extremadamente frustrante cuando en ello has puesto todo tu interés, voluntad y esfuerzo económico... hasta que me harté de tanta historia), pero lo mejor es no hacer ni caso.... porque si ese equipo es el que nos satisface o el que podemos permitirnos.. que más nos da? En lugar de crear afición lo que consiguen es que la gente olvide escuchar música porque su equipo no es suficientemente “bueno” según el sabio de turno. ¿No se dan cuenta además que así matan a su futuro cliente? ¡¡¡Siempre me ha sorprendido esa ceguera de algunos comerciantes!!! Es cierto que algunos comerciantes se las traen... pero hay clientes que también son tela marinera y que van a piñón fijo. Sólo con leer algunos de sus comentarios ves que son unos verdaderos huesos duros de roer. Pienso que hay determinados clientes que entran en un establecimiento con la idea preestablecida que les quieren tomar el pelo no dejándose ni aconsejar y convencidos que su idea de lo que quieren es la correcta; y con esta actitud es muy difícil que el vendedor pueda trabajar en condiciones. Se dice con frecuencia que los vendedores son poco profesionales y nada serios, salvo honrosas excepciones. ¿Pero cómo somos los aficionados como clientes? (ER) Evidentemente hay de todo, es cierto. ¿Qué opinas sobre la incidencia de la interpretación del artista sobre el resultado sónico? Yo pienso que realmente existen genios capaces de extraer de un instrumento una sonoridad especial, por no decir única. Y cuando me refiero a instrumentos incluyo a la voz. (ER) Probablemente sea así, sí. La reproducciónLlegados a este punto, cabe plantearse si el objetivo máximo de una reproducción musical doméstica es que sea lo más parecida posible a una audición en directo o que ésta sin ser del todo real sea capaz de rememorar los sentimientos experimentados cuando asistimos al concierto; o que simplemente nos conmueva sin más. Si tendemos a este último razonamiento, ¿qué necesidad tenemos de adquirir equipos caros si un discman tiene la misma capacidad de emocionar? ¿O es que queremos insinuar que la emoción que un aficionado siente al escuchar su música favorita en un discman no es real o cuando menos incompleta? (ER) Para mi debe aproximarse tanto como sea posible al original, pero desde luego debe ser una experiencia conmovedora. Incluso casi preferiría que fuera más conmovedora que fiel. Para mi la experiencia musical es exactamente eso, una experiencia física y psíquica que me traslada al nirvana. Una cascada de ondas alfa en el cerebro que me reconforta en extremo. Efectivamente a veces no es necesario un equipo hi-fi millonario. Algunos consideran que la audiofília es sólo una enfermedad pasajera de camino a la melomanía. A veces yo también lo creo. Estoy convencido que una radio es perfectamente capaz de transmitir esos sentimientos a un buen aficionado. De todos modos, si puedo elegir, elijo conmoverme escuchando lo mejor posible. Lo poco que tengo claro es que la audiofília puede derivar en demencia. La compra compulsiva existe en la hi-fi cuando es un contrasentido ya que lo que buscamos con la música es sentirnos bien, alcanzar el nirvana como tú has comentado y para ello los prolegómenos como en el sexo es crucial mayoritariamente. De echo, varios estudios aseguran que las neuronas que reaccionan ante la música son las mismas que se encargan de las funciones del sexo y del apetito. Y, en ambos casos, los excesos e insatisfacciones derivan en enfermedad. Pues muchos aficionados están enfermos; cambiando continuamente los componentes de su sistema en pos de la verdadera fidelidad; infectados por el virus de la calidad absoluta. ¡Qué pocas veces habrán disfrutado de la música con lo sencillo que es caer rendido ante sus encantos! Evidentemente, pudiendo elegir, mejor decantarse por lo superior pero no es imprescindible. (ER) La “verdadera fidelidad” no existe. Sí, la continua búsqueda de ese Nirvana puede llegar a ser enfermiza. En mi caso, intento controlarla racionalizando hasta donde es posible la enfermedad. Creo que es la mejor opción, plantearse serenamente la necesidad de actualizar o no y no dejarse llevar. Es difícil pero a base de entrenarse, funciona. De todas maneras conozco casos muy interesantes a través de consultas que llegan a mi web, por ejemplo la del aficionado que buscando un plato estuvo intercambiando e-mails conmigo durante casi tres meses y después de un toma y daca continuo, compró su giradiscos. Lo vendió al mes porque no le satisfacía. ¿Que significa eso? Creo que como más empeño pones en conseguir una cosa, como más la deseas, menos la disfrutas cuando la consigues. Es como si hubieses gastado todas tus energías en conseguirla y no te quedase ninguna para disfrutarla. Además, en la sección de Compro-Vendo de tu web debes alucinar al ver anuncios de particulares que quieren desprenderse de auténticas maravillas. Siempre pienso que si con lo que ya tenía no estaban satisfechos nunca lo estarán. En cambio, hay aficionados que no han realizado ningún cambio en bastantes años. Al respecto de los cambios, a veces da la sensación que si un aficionado no se los plantea en su equipo a corto plazo como que está fuera de la onda audiófila, qué se está quedando atrás. (ER) A veces si que me sorprendo, pero después de estos años, ya queda poco por ver. (es broma, espero que no!). Es cierto que da la sensación que si no tienes un equipo a la ultima estas fuera de onda...o sea que yo no es que este fuera de onda...es que estoy desclasificado! Si optamos, en cambio. por la otras opciones es fundamental que el tándem equipo (electrónicas, cajas, cables, muebles, accesorios) y sala esté ajustado al límite y que la grabación sea de calidad. Pero leyendo el artículo publicado en el número de septiembre de la revista HiFi-News surgen varias dudas. En este articulo se exponen los resultados de un experimento realizado en The Phoenix Studio promovido por Antony Michaelson (fundador de Musical Fidelity), que afirma la necesidad de utilizar amplificadores de gran potencia con los altavoces domésticos actuales. En concreto, se emplearon las nuevas etapas de potencia KpW (1000 vatios continuos a 8 Ohmios). En una sala acondicionada con difusores y paneles absorbentes tal y como corresponde a un estudio profesional, el ingeniero de sonido Tony Faulkner utilizó dos micrófonos Neumann M50, colocados de forma que captasen perfectamente el sonido reflejado por las superficies de la sala y el sonido directo del piano Steinway tocado por Marjorie Dutton y el del clarinete tocado por Antony Michaelson. Tras la audición de tres temas, se pasó a reproducir en la misma sala la grabación empleando tres sistemas de altavoces: Quad ESL-989, Tannoy Dimension TD12 y KEF Reference 205. Con éstas últimas se obtuvieron los mejores resultados: “Inmediatamente percibimos la vibrante vivacidad del sonido y la buena dinámica musical. Estas cajas no tenían el sonido encajonado de las Tannoy ni las limitaciones de las Quad. Esta fue la reproducción más realista, con magnifica claridad. Había un poco del carácter áspero del clarinete, y el sutil ruido de la boca contra la lengüeta era reproducido con mucho más realismo. El piano pierde un poco de peso y potencia, retrocediendo ligeramente hacia el fondo y haciendo que el clarinete destacase. En esencia el espacio y la acústica fueron mejor reproducidos que anteriormente, pero no de forma completa (aunque podría deberse a la grabación).” Michaelson y la pianista Dutton coincidieron en que la habilidad para reproducir la acústica, voz y ocasionales ruidos, fue mejor con las KEF, pero sin llegar a la dinámica musical de la representación en vivo. Además. Michaelson apuntó que como máximo se llegaron a picos de 450 vatios. Aunque el resultado mejoró bastante con las últimas cajas, no produjo las mismas sensaciones que la audición en vivo, ¡y eso que sólo eran dos instrumentos! Qué falló (porque en teoría la acústica es la misma, aunque quizás la propagación de las ondas sonoras por parte de un altavoz difieren de las originadas por los instrumentos): ¿una mala elección en las cajas acústicas utilizadas? ¿la imposibilidad de los actuales sistemas de reproducción de plasmar la realidad es su total magnitud o las limitaciones de un formato digital incapaz de captarla en su plenitud? ¿Y que porcentaje se les puede atribuir a cada uno? ¿Ambos factores suponen el verdadero límite que impide conseguir la realidad sonora en la reproducción musical doméstica? (ER) La reproducción musical en equipos hi-fi es sólo un modelo de la realidad y como tal una simplificación de la misma. Podemos aproximarnos mucho, pero sinceramente creo que no llegaríamos al límite de igualar el original, pero es muy divertido intentarlo. Sencillamente porque, como ya he dicho antes, cada audición es un mundo aparte con sus características concretas y quizás irrepetibles. Totalmente de acuerdo. ¿Crees qué si fuese posible clonar la realidad en la alta fidelidad sería una excelente noticia o un desgraciado infortunio? (ER) Pues no sé. A veces pienso que en un futuro alguien “clonará” electrónicamente una orquesta holográfica (como indicabas al inicio del texto) y la podremos tener en el salón de casa. Pero no se si el echo de poder tener la orquesta en el salón será bueno y nos llenará. De todos modos la tendencia actual parece que discurre en sentido contrario, pues lo más probable es que ganen precisamente los formatos teóricamente de menos calidad, tipos AAC, MPW, WMA que quizás no son fieles pero si convenientes. Ocupan poco espacio, son fáciles de transportar, etc., etc., Porque no se si nos damos cuenta que nuestra afición es muy minoritaria y que la mayor parte del público cuando escucha música lo hace de ese modo y ni por asomo busca lo que buscamos los ”raros” como nosotros. ¡Más raros que un perro verde! Si te contara la frustración que he sentido en más de una vez a raíz de lo que yo llamo “el síndrome de la soledad del audiófilo”: que todo tu entorno familiar y afectivo te vea como un tonto de remate por gastarte más de 1.200 ¤ en cacharros para escuchar música, y luego por querer ampliar tu cultura musical con nuevos géneros... En fin, dejemos el tema... Has comentado los nuevos formatos de música cibernéticos actuales. Este era un tema que quería tratar en otra entrevista junto a su incidencia sobre la alta fidelidad cómo ahora la entendemos. No quiero extenderme mucho sobre este tema, pero será muy difícil que la juventud actual que emplea sus móviles, por ejemplo, para escuchar su música en estos formatos lleguen a interesarse algún día por la alta fidelidad; y si alguno se “desvía” del camino marcado que tenga la posibilidad de encontrar equipos para ello fácilmente o deberá recurrir a ferias de coleccionismo. Pero volviendo al tema de la reproducción musical, me gustaría que respondieses a los interrogantes planteados anteriormente sobre cuáles son los factores que impiden lograr en estos momentos que ésta sea real: ¿la imposibilidad de los actuales sistemas de reproducción de plasmar la realidad es su total magnitud o las limitaciones de un formato digital incapaz de captarla en su plenitud? ¿Otros? (ER) ¿No has pensado que ese es un motivo por el cual existen los foros de Internet? Yo muchas veces lo digo, que están para compartir y poder hablar de estas aficiones “marginales” con gente que las comparte...a los que algunos llaman enfermos (ya sabes, no?). Sobre nuevos formatos...yo creo que como dices entre los jóvenes y el publico en general acabaran triunfando dada la conveniencia de los mismos (conveniencia es un término que traduzco del ingles “convenience” y que implica toda una serie de elementos como facilidad de transporte, de uso, de almacenamiento, etc, etc). Y nos quedaremos nosotros, los bichos raros. Yo creo que la reproducción musical doméstica, como modelo que es de la realidad, lleva implícita esa simplificación a la que aquí nos referimos como “imposibilidad de plasmar la realidad”. A mi personalmente este elemento me preocupa poco pues ya parto de la premisa de que esa reproducción es “parcial” y por lo tanto asumo que conseguir igualar la “realidad” es sino imposible (nada es imposible), muy difícil. Y que conste que no lo descarto en absoluto y espero que se llegue a conseguir algún día. De momento acepto las limitaciones, las cuales dependen de múltiples factores (condiciones acústicas del entorno donde se realiza la reproducción , el equipo que se usa, el estado del oyente, etc, etc). ConclusionesSabemos de la existencia de diferentes percepciones y gustos musicales. Conocemos que la incidencia de la acústica es tal que puede cambiar el sonido de un mismo instrumento y que, a su vez, es posible encontrar entre el mismo tipo de instrumentos diferencias tímbricas. También percibimos sentimientos diferentes en función de la interpretación del artista. No obstante, pese a todos estos inconvenientes, seguimos definiendo y anhelando un ideal de reproducción musical absoluto, universal que, cuanto menos, parece una utopía difícil de alcanzar si no imposible. (ER) Como digo, es muy difícil, pero es divertido intentarlo. Además sin ese afán de superación que caracteriza al humano aun creeríamos que la tierra es plana y descansa sobre el caparazón de una tortuga. Por lo tanto no considero esa actividad una pérdida de tiempo. Además, añadiendo el toque subjetivo al tema: ¿y a mi que más me da si me lo paso bien? Se nota que te gusta jugar y que te diviertes ¿Qué podrías aconsejar a aquellos aficionados insatisfechos por el sistema de reproducción que tienen o porque tras múltiples intentos no ha logrado encontrarlo? (ER) Que tengan paciencia y ¡que no se obsesionen! Que busquen ese sistema que les satisfaga pero sin volverse locos. Que se fíen de sus oídos y no tanto de lo que les digan/digamos. Que se informen con muchas fuentes para contrastarlas y así valorar lo que en ellas se dice. Porque, en definitiva, van a ser ellos los que disfruten o padezcan un sistema y que por lo tanto la elección debe ser suya. Sí, es cierto que los que tenemos la suerte de escuchar más cosas podemos tener algunos puntos de referencia extra, pero no son tantos. Muchos aficionados me preguntan “he oído tal sistema y me gusta pero quisiera tu opinión por si crees que ese equipo es suficientemente bueno”. Mi respuesta es siempre “Tu mismo lo dices..te gusta. Por lo tanto, ¿no crees innecesario preguntar? Adelante con tu compra porque de hecho ya has elegido”. El objetivo para ellos debiera ser encontrar ese sistema que les llena y que les produce sensaciones de placer y dejar las dudas a un lado, porque estas van a estar siempre presentes. En mi caso al menos continúan existiendo porque como más cosas veo, como más cosas escucho, más me doy más cuenta que no se absolutamente nada de esto de la hi-fi. ¿Qué has visto o escuchado últimamente para cuestionarte tus conocimientos sobre la hi-fi? (ER) “Sólo se que no se nada”. Cada día lo cuestiono todo. Como más aprendo más me doy cuenta que me falta tantísimo por aprender. A algunos podría resultarles frustrante, pero a mi me estimula para continuar aprendiendo. Casi siempre me sorprenden los amplis a válvulas porque de donde en teoría no debería salir nada, sale una música que a mi me gusta mucho. Por ejemplo recientemente me sorprendieron 20 watios en clase A de un ampli a válvulas. No creía que pudieran sonar así. O también me sorprenden los avances técnicos, etc. Yo digo que estoy dispuesto a sorprenderme cada día. ¿Existe una única realidad musical cierta que debe ser observada de la misma manera por todos o cada aficionado tiene su propia visión de lo que para él es realismo, es decir, una realidad musical propia? Unos exigirán sobre todo precisión tonal y tímbrica y otros priorizan al máximo dinámica e inmediatez frente a cualquier otro matiz ¿Se pueden establecer qué parámetros debe cumplir toda reproducción en función del género musical e instrumentos y voces contenidos en la grabación para calificarla de realista? ¿Cuántos planos sonoros deben existir en una sinfonía? ¿Qué grado de espacialidad o profundidad debe proporcionar? ¿Qué grado de dinámica, fuerza, expresividad, tímbrica, ... es real? ¿Cuándo un agudo, un medio o un grave puede tildarse de natural? (ER) El subjetivismo esta desde luego presente aunque nos movamos en unos parámetros comunes más o menos aceptados. ¿Y cuáles deberían ser estos parámetros? (ER) Bufff, ¿pedir que un piano suene a piano? Fíjate en esta incongruencia “pedir que un piano suene como un piano”, es decir que suene real en términos absolutos.... Ja,ja,ja. Menuda paradoja... ¡pero si no hemos dicho que “no existe” lo real y lo absoluto! Yo creo que al final de todo lo que queda es el tema perceptivo y aunque lleguemos a definir como debe sonar el piano los oídos del oyente, más o menos entrenado, son los que al final dirán si lo que estamos haciendo esta bien. Seguro que monto mi equipo favorito y a ti no te gusta... y viceversa. ¡Vaya afición de locos tenemos! ¡Locos de remate, sí! ¿Pero qué sensaciones innegociables le pides que sea capaz de transmitir un sistema de reproducción musical para que te emocione? (ER) Pues no se decirte......¿como puedo explicar mis sensaciones? Volvería a usar palabras de esas que no me gustan y que a veces uso sin más remedio. Le pediría que me lleve al nirvana! En definitiva, ¿se puede definir la realidad sonora y aleccionar sobre ella sin caer en la subjetividad, es decir, sin describir y adoctrinar sobre su propia realidad sonora? (ER) El concepto real vuelve a parecerme “irreal” (¡) igual que me parecía irreal el término absoluto. Esta bien intentar definir o establecer un marco concreto pero la descripción y la subjetividad aparecerán tarde o temprano. Exactamente lo que yo pienso. Cuando leo alabanzas y criticas de aficionados sobre determinadas marcas y modelos de productos siempre he visto juicios de valor subjetivos aunque sus autores se empeñen en negar esta evidencia. Lo que, por otro lado, no es malo siempre que no se caiga en la intolerancia. En definitiva, que cuando alguien afirme que ha logrado prácticamente alcanzar la verdadera fidelidad y aconseje determinadas marcas o componentes en detrimento de otros, debemos coger con pinzas sus comentarios. (ER) Evidentemente. Pero eso cae por su propio peso. Podemos prestar más o menos atención a sus comentarios porque pueden orientarnos o mostrarnos nuevos caminos, pero al final (me repito más que el ajo!) esta el usuario y sus gustos. Cierto, cierto... pero el problema de muchos usuarios es que no saben, primero si tienen gustos, y, segundo, si los tienen se cuestionan si son o no correctos... y vuelta a empezar de nuevo con las dudas. (ER) Llegado un momento en que se han revisado los planteamientos sobre hi-fi repetidas veces supongo que deberíamos ser capaces de tener al menos algunas cosas claras. (¡?) Pues sí.
1 Las referencias a Diana Deutsch y a su ensayo están extraídas de la transcripción de la entrevista de Eduard Punset en el programa Redes titulado El sentido de la música. |